Consejos para comunicarse mejor en relaciones afectivas

 Fuente Golfxsconprincipios

Consejos para comunicarse mejor en relaciones afectivas

 

terapia bilbao

Y como tercera parte de esta serie sobre la comunicación, añadir la parte por la que más nos suelen preguntar, cómo solucionar esos problemas. Está bien saber detectar los problemas…pero está mejor saber cómo solucionarlos. Así que allá vamos. Estos son los consejos que nos dio Juan Peris, nuestro psicólogo favorito.

En esto de la comunicación ¿cual es el error más común? Que si existe amor, no hacen falta palabras, todo se solucionará. La verdad es que no es así, sino al revés, comunicación y amor (llamémoslo vínculo, que es algo más concreto) se alimentan mutuamente. Y si no hay comunicación es también señal de que las cosas no van bien.

¿Y cuando se está hablando “mal”?

  • Cuando a menudo se malinterpreta a la otra persona,
  • Cuando aumenta el número de desacuerdos (y se hacen más difíciles de aguantar),
  • Cuando se reacciona a la defensiva
  • Cuando nos comunicamos “sin restricciones” (es decir, sin evitar los comentarios que pueden ser innecesariamente molestos).

La evolución típica en las relaciones (y así te vale para saber en qué punto está la tuya/s): Se suele empezar por “hablar mal” (siguiendo dinámicas que complican más las cosas, en lugar de solucionarlas). El segundo paso es dejar de hablar. El tercero suele ser que se acaba rompiendo ese vínculo.

Una aclaración: Cuando se dice aquí parejas se refiere a cualquier tipo de parejas. Porque aunque sea dentro de la anarquía relacional, redes afectivas, poliamor o similares, rara vez están las tres o más personas juntas todo el tiempo, es más común de persona a persona. También hay errores de comunicación en grupo, pero eso lo dejamos para el futuro. Lo dicho, estos consejos son para personas en relaciones afectivas, sean del tipo que sean. Y podría poner mi/s pareja/s, pero se llenaría todo de símbolos y sería algo más complicado de leer, así que dicho esto….

 

Consejos para comunicarse mejor

Antes de nada la base

  • No sólo importa qué decimos, sino cómo.
  • Quien habla, antes de hablar, debería saber qué quiere.
  • Evitar mensajes negativos, destructivos.
  • Al hablar conviene pensar en qué estará sintiendo la otra persona.
  • Al escuchar es mejor recordar que no es buena idea hacer una interpretación destructiva del mensaje (ver intenciones negativas del emisor)

y los consejos:

1. Dejar de mencionar el pasado: No se puede cambiar, pero aún así: Las parejas con problemas continuamente aluden a cosas del pasado en sus broncas.
¿Consejo? No malgastar tiempo hablando del pasado porque no se puede cambiar. Mejor plantear las situaciones futuras para mejorarlas.

2. Concretar: Conviene evitar los comentarios, quejas o demandas poco específicas, generales, porque en lugar de mejorar las cosas suelen molestar a la otra persona, empeorarán las cosas, porque la otra persona no sabrá qué hacer respecto a esa demanda y sólo lo verá como una crítica, sin una propuesta alternativa.

Por ejemplo “Quiero que me demuestres más cariño” es una demanda poco específica. ¿Cómo se demuestra ese cariño?¿Con afectividad física, con comentarios positivos, preparando una cena romántica, planeando un viaje?. En su lugar es preferible demandas concretas “Me gustaría que  me demuestres más cariño con más caricias y comentarios positivos”. Si a la propuesta concreta le sigue una respuesta concreta, se avanzará.

3. Ser breve: Con la idea de aclararlo todo todo todo es fácil caer en el error de enrollarse demasiado hablando, lo que va a cansar a la otra persona. Incluso si se desmenuza demasiado los argumentos, si se va punto por punto durante muuuucho tiempo, la otra persona puede pensar que la están tratando como si fuese idiota.

4. Evitar usar “siempre” y “nunca”: Se usan para acusar y tienen mucho potencial acusador, porque no permiten flexibilidad (si haces SIEMPRE algo de una manera concreta…¿qué cambio es posible?). Si queremos un cambio es mejor evitar juicios de valor sin apelación posible y usar “frecuentemente”, “rara vez”, ” a veces”, etc. que reconocen posibilidad de cambios.

5. No juzgar: En esto yo uso, como regla mnemotécnica, lo de usar el yoyó, y no el tutú. No juzgar a nuestra pareja diciendo cómo son, qué problemas tienen, haciendo juicios de valor sobre ella, porque eso provocará una natural reacción de malestar, de ponerse a la defensiva, con lo que será complicado conseguir avanzar. Y si se insiste en ellos, deteriorará la relación.

6. Ser flexible: Las parejas cambian con el tiempo y hay que dejar espacio para que haya esos cambios y adaptarse a ellos. Y conviene encontrar tiempo para hablar y reflexionar sobre esos cambios y evolución de la relación. Pero como a nadie le sobra el tiempo, se suele tender a la solución fácil —mantener las antiguas normas— y a lo mejor esas normas ya no se adaptan a la relación actual. Los cambios son continuos por lo que la reflexión debería ser continua, abrirse a las nuevas situaciones para aprender a adaptarse a ellas.

La flexibilidad también es fundamental a la hora de comunicarse, el ser capaz de reconocer errores propios, aciertos ajenos y en esos casos saber pedir disculpas.

7. Actitud positiva: Cuando hablamos/discutimos conviene evitar decir lo que NO nos gusta de forma implícita, porque sienta mal. Es mejor decir lo que nos gustaría que sucediese, porque suena más parecido a una opinión nuestra (en lugar de un juicio) y no suena como una crítica.

8. Escuchar sin interrumpir: Para que nos escuchen…admitámoslo, hay que escuchar. Y si empiezo yo escuchando, seguro que mi pareja después me escuchará.

9. Poner límites a la sinceridad. : Las relaciones conflictivas suelen comunicarse SIN restricciones. Y la verdad es que hay comentarios que no aportan nada y sientan mal aunque sean ciertos. Es mejor no hacer esos comentarios, porque a veces bajo la excusa de la sinceridad simplemente se es desagradable, se hacen comentarios que se sabe que van a molestar, sin aportar nada para que avance la solución del problema.

10. Y el consejo “estrella”: NO ADIVINES. Lo que comúnmente se llama “jugar al adivino”.Lo de la interpretación negativa del principio. Es decir, que si tu pareja te dice algo, no supongas lo que quiere decir, pregúntalo. Y aunque parezca algo obvio, una vez que se empieza a aplicar es impresionante la de veces que damos por supuestas cosas que, si las preguntamos, no se referían a lo que pensábamos que se referían.

Y aquí un corto con una buena colección de errores: “Mi momento”. Gritar, generalizar, sacar el pasado, no poner límites a la sinceridad, interrumpirse, no escuchar a la otra persona, no dejarle hablar…

 

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